¡Yo soy el canal!. Comunicación y Redes Sociales.

Hubo un tiempo en que el director de comunicación de una empresa podía saber después de leer los periódicos en el desayuno si iba a tener un día tranquilo. Puede que hubiese tiempos en los que tener una relación fluida con los jefes de un rotativo ayudara a contener una noticia negativa, y puede que hubiese días en que la cuenta de publicidad en un medio de comunicación salvara a una marca  de una crítica generalizada. Quizá para muchos fueron tiempos mejores.

El mensaje dejó de fluir en un solo sentido y el receptor, normalmente pasivo, decidió pasar a la acción, para enviar sus propios mensajes e influir

Porcentaje de uso de Twitter en el mundo. Somos los octavos.

Pero un día alguien inventó internet, y la cosa no habría pasado de trasladar los códigos del papel a la red de no ser porque también otros alguien  inventaron Google, Youtube, y las redes sociales, y encima nos dieron acceso desde cualquier lugar gracias a los teléfonos móviles. Conexión total 24 horas al día.  Las crisis de comunicación se trasnformaron en crisis on line y alteraron los equilibrios de “aquellos tiempos “, a medida que variaba la asignación habitual de los roles de emisor, receptor y canal…y mensaje.

El mensaje dejó de fluir en un solo sentido y el ciudadano- receptor, normalmente pasivo, decidió pasar a la acción, para enviar sus propios mensajes e influir directamente en el resto de los receptores, ahora también emisores. Los nuevos actores de este escenario global llamaron a grabar, retratar y difundir, para crear una corriente de opinión, o un efecto, según se mire, ante cualquier acontecimiento relevante. La Red crea sus propios héroes.

Estos días por ejemplo los periodistas se enfrentan al dilema de si sus cuentas de Twitter o Facebook les pertenecen a ellos o al medio para el que trabajan. ¿Son los periodistas un medio en  si mismos?

Así que las nuevas crisis de comunicación, las crisis on line, llegan de improviso y desde cualquier dirección. Los medios de comunicación han perdido el control absoluto del canal, que se democratiza casi  súbitamente, lo que conlleva  otros aspectos más mundanos.  Sin un controlador del flujo de información es posible añadir a frase de Roger Ailes: “Tú eres el mensaje” la de: “…Y también el canal”.  Estos días por ejemplo los periodistas se enfrentan al dilema de si sus cuentas de Twitter o Facebook les pertenecen a ellos o al medio para el que trabajan. ¿Son los periodistas un medio en si  mismos, o sus opiniones deben tener un único expositor?

Algunos deportistas ya han contestado a esta pregunta en su propio beneficio. Si ellos son el canal, ¿por qué habrían de compartir sus ganacias con otros? ¿Necesitan acaso un soporte aparte de ellos mismos para hacer publicidad?  Los nuevos códigos comunicativos se van trazando a través de pequeñas noticias que pasan a veces desapercibidas , pero que conforman las nuevas realidades en un mundo en que el on line y el off line se confunden cada vez más. Pero ya se sabe, para muchos… es posible que hubiera tiempos mejores.

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