Informe Semanal emitía en su edición del 26 de junio un reportaje sobre la reunión de la Asociación de Comunicación Política (ACOP) en Bilbao, a la que asistió Woll Consultores unos días antes. El argumento central del reportaje era que el éxito en política viene marcado por la capacidad del líder para elaborar y transmitir su mensaje. Hacer que el mensaje sea claro y comprensible para sus votantes potenciales. Y una cosa más, quizá la más difícil: que sea creíble. Ahí está la clave del éxito de los Clinton, Blair, Obama, Mandela y el resto de políticos, de los que se alaba su “carisma”, que en muchos casos es, nada más y nada menos, que su capacidad para hacerse oír (ver), entender y creer.
La última reunión de ACOP ha supuesto una privilegiada atalaya desde la que observar de manos de los principales expertos mundiales en la materia, cuáles son las tendencias que están funcionando y qué caminos son los más efectivos en comunicación política. Lo hacemos justo después de las elecciones en el Reino Unido y Colombia, y poco antes de las autonómicas de Cataluña, este otoño, y las del año que viene en Canarias y el resto de comunidades autónomas, para las que los candidatos ya deberían tener una estrategia clara.
Stanley Greenberg recordaba la capacidad de uno de los políticos con los que trabajó, Bill Clinton, para tomar decisiones al margen de lo que dijesen las encuestas.



