Acaba de cerrarse con un acuerdo entre las partes uno de los asuntos más polémicos de los últimos meses y como ya hemos hecho en otras ocasiones, tendremos que advertir que no vamos a tomar partido ni a entrar en el fondo de las reclamaciones de unos y otros. No es ése el objetivo de este blog. La cuestión en la que vamos a empaparnos a fondo es el análisis de la comunicación estratégica plateada por los controladores aéreos ya que a nuestro juicio, y desde el punto de vista comunicativo, son los que han salido perdiendo en cuestión de imagen pública.
La estrategia del Gobierno y sus propios errores situaron a los controladores en el punto de mira de la opinión pública y los convirtieron durante el conflicto en los malos de la película.
No hace falta una encuesta para observar que la estrategia del Gobierno y sus propios errores los han situado en el punto de mira de la opinión pública. Los controladores se convirtieron durante el conflicto en los malos de la película. Cabe que ustedes se pregunten a continuación: ¿Y cuáles son esos errores? ¿Acaso una estrategia comunicativa distinta habría logrado que tuvieran mejor imagen?
A la segunda pregunta contestamos con un rotundo “sí”. Responder a la primera requiere un poco más de espacio, pero podríamos resumir esos errores en 8 principales.
Informe Semanal emitía en su edición del 26 de junio un reportaje sobre la reunión de la Asociación de Comunicación Política (ACOP) en Bilbao, a la que asistió Woll Consultores unos días antes. El argumento central del reportaje era que el éxito en política viene marcado por la capacidad del líder para elaborar y transmitir su mensaje. Hacer que el mensaje sea claro y comprensible para sus votantes potenciales. Y una cosa más, quizá la más difícil: que sea creíble. Ahí está la clave del éxito de los Clinton, Blair, Obama, Mandela y el resto de políticos, de los que se alaba su “carisma”, que en muchos casos es, nada más y nada menos, que su capacidad para hacerse oír (ver), entender y creer.
Bienvenida en el Ayuntamiento de Bilbao a los participantes de ACOP 2010
La última reunión de ACOP ha supuesto una privilegiada atalaya desde la que observar de manos de los principales expertos mundiales en la materia, cuáles son las tendencias que están funcionando y qué caminos son los más efectivos en comunicación política. Lo hacemos justo después de las elecciones en el Reino Unido y Colombia, y poco antes de las autonómicas de Cataluña, este otoño, y las del año que viene en Canarias y el resto de comunidades autónomas, para las que los candidatos ya deberían tener una estrategia clara.
Stanley Greenberg recordaba la capacidad de uno de los políticos con los que trabajó, Bill Clinton, para tomar decisiones al margen de lo que dijesen las encuestas.
Una muestra clara de la importancia de la identidad corporativa y las marcas la encontramos en el proceso de fusión que están llevando a cabo prácticamente todas las Cajas de España para reforzar su posición en el actual contexto económico. Aunque la mayoría de entidades son conscientes de que el modelo de negocio basado en el territorio ya no es rentable y se preparan para un sitema de actuación más golbalizado, ninguna de las que ha entrado en el proceso renuncia a su nombre. En Canarias lo vimos con la fusión de CajaCanarias en el grupo Banca Cívica y lo vamos a ver en el caso de La Caja de Canarias, que se une el conglomerado de Cajas auspiciado por CajaMadrid y Bancaja.
Ya pueden ir los que aseguran que los debates electorales no sirven para mucho a contárselo a Nick Clegg, el candidato del Partido Liberal Demócrata en el Reino Unido, que se ha convertido en una seria opción al bipartidismo entre conservadores y populares gracias a un debate. O más bien a dos, porque en el segundo de los tres debates que tendrán lugar antes de las elecciones de mayo, ha demostrado que la excelente impresión que generó en el primero no fue un espejismo y que ha entrenado bien sus habilidades de comunicación.
En pleno auge de las redes sociales es muy llamativo que los políticos canarios con proyección en el Archipiélago tengan, en general, tan poco aprovechada esta potentísima herramienta de comunicación. En España hay dos que concentran el mayor números de usarios, Tuenti y Facebook. Les propongo un barrido por esta última que, aunque con menos usuarios que Tuenti, parece que tiene ventaja en una franja de edad superior. Comprobaremos de un vistazo que el sistema se utiliza poco o no se le saca todo el partido posible.
El fenómeno de las redes sociales ha crecido tanto que las empresas empiezan a ver la utilidad de un nuevo perfil profesional, el community manager.
Hace ya tiempo que este tipo de redes dejó de verse como un divertimento más que nos propone el mundo virtual. Algo pasajero que pronto dejará deestar de moda. Es verdad que Facebook o Twitter no existían hace seis años, pero no es menos cierto que hoy en día más de 400 millones de personas son participantes activos de Facebook, seis de ellos en España. (más…)
La reciente elección del nuevo secretario general de los socialistas canarios nos va a permirtir contemplar en los próximos meses toda una labor de branding en torno a un candidato político de cara a las elecciones autonómicas del año que viene. José Miguel Pérez no es un desconocido, lleva toda esta legislatura al frente del Cabildo de Gran Canaria, pero si, tal y como se espera, se presenta a las próximas elecciones a la Presidencia autonómica, su perfil tendrá que acentuarse para que se le conozca y re-conozca fuera de la isla donde gobierna. Será un proceso que se repite en comunicación política y que ya ha encontrado su camino también en las nuevas tecnologías.
Imaginemos al candidato o cargo político como un producto en un escaparate. El papel que lo envuelve puede llevar los colores del partido al que representa, su apariencia ser más o menos atractiva, sus gestos apropiados o no, pero necesita, sobre todo, algo que lo distinga de los demás, que lo caracterice como producto y que le permita persuadir a sus posibles votantes de que es la mejor opción.
Wally Olins es uno de los estandartes en el campo del branding, uno de los expertos en marcas más respetados de todo el mundo. Él define las marcas con un solo rasgo: personalidad. Así que con el permiso del señor Olins destacaremos este rasgo como necesario también para el político que pretende ser elegido por la mayor parte de los votantes. Ya lo hicimos en uno de nuestros primeros post. Él es el producto, y él es su marca. Pero hace falta otro elemento esencial: confianza. Confianza en su gestión, sus aptitudes o en su calidad humana. O mejor en las tres a la vez.
Aunque los carteles siguen exponiéndose en las calles y los discursos aún son indispensables, las nuevas tecnologías permiten, y exigen, nuevos modos de acercarse a los electores.
Primero el dato: la SGAE es la entidad más odiada por los españoles. Al menos por los usuarios de Internet que, todo hay que decirlo, han hecho de esta organización su enemigo número uno. Ustedes comprenderán que una imagen tan nefasta como la que se está extendiendo en torno a una marca llame la atención de Woll.
Como en otras cuestiones que hemos decidido abordar desde el punto de vista de la comunicación, nos sustraemos al debate de si es justo o no que los gestores de los derechos de autores y editores recauden de una forma o de otra. Ni siquiera vamos a tomar parte en el acalorado debate del canon digital. Vamos a preguntarnos, simplemente, por qué la SGAE tiene tan mala imagen y cuál es la estrategia comunicativa que lleva a cabo para subvertir la situación.
Estamos ante una empresa que no vende nada pero que cobra por todo. Una percepción con la que no estarán de acuerdo los gestores de la entidad pero que impera entre los ciudadanos.
La deriva que ha tomado la famosa foto de las hijas del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, merece unas cuantas consideraciones. ¿Debía haberse publicado en los medios españoles la instantánea en la que aparecen Laura y Alba –menores de edad- con sus padres y con el matrimonio Obama, posando en el Metropolitan Museum de Nueva York? ¿No debía haberse publicado?
¿Merecía la pena pedir la retirada de la foto sin haber valorado antes las consecuencias que iba a traer esa decisión?
Supongo que en cierta compañía de servicios telefónicos habrán hecho sus cálculos. Habrán puesto en una balanza lo que puede costar recomponer su imagen pública junto a los beneficios de mantener clientes mediante estratagemas poco éticas, y el platillo que más pesó fue este último.
Ya lo sé , este es un blog de comunicación y no de consumidores; y de imagen voy a hablar, de percepción de marca, de valores asociados a una empresa. Del principal activo al que aspira cualquier negocio, sea del tamaño que sea y por el que tanto dinero se gasta: credibilidad.
Desde hace poco tiempo las compañías telefónicas están obligadas a dar de baja a sus clientes si éstos lo solicitan, sin más trámites que una llamada telefónica. Exactamente igual que para formalizar un alta pero con un plazo de 48 horas para hacerse efectiva.
En una sociedad en la que las encuestas son sagradas para los políticos y, especialmente, para sus jefes de comunicación, el dato de cómo había manejado el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, la detención de su amigo, el profesor Louis Gates, hacía saltar las alarmas.
Los jefes de comunicación de Barack Obama han reaccionado con una salida poco convencional a la polémica sobre la detención de Louis Gates.
Cuatro de cada diez encuestados valoraba negativamente las declaraciones de Obama cuando dijo que el arresto de Gates había sido una estupidez, una detención ya comentada en este mismo blog la semana pasada. Entonces nos preguntábamos sobre el trabajo de los jefes de comunicación del presidente norteamericano, y ahora hay que decir que su reacción ha sido otra al encontrarle una salida, al menos poco convencional y favorable a sus intereses
Les voy a desvelar una de las razones por las que nos gusta tanto nuestro trabajo: porque nos da la oportunidad de aprender continuamente.
Hace unas pocas semanas Woll Consultores tuvo la oportunidad de participar en un foro empresarial sobre innovación organizado por la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife. La convocatoria fue un éxito, probablemente porque las empresas de las Islas son conscientes de queinnovar y buscar nuevos nichos de mercado es una forma segura de progresar en tiempos de crisis. Vimos ejemplos de empresas que habían visto una oportunidad en el cultivo de algas para uso cosmético y llevaban a cabo su labor entre tanques de agua azulada y pequeños tubos de ensayo, inversores que se percataron de la cantidad de viajeros que buscan un destino donde hacer cicloturismo, o incluso alguien que había tenido la idea de empaquetar plátanos en una atractiva cajita para que los turistas se los pudiesen llevar a sus casas. (No. A nadie se le había ocurrido antes).
Servicio de speaker de Woll Consultores
Es el valor del “quiero” sobre la incógnita del “puedo” el que permite superar los obstáculos.
Hay una costumbre que se está extendiendo peligrosamente entre quienes suelen hacer comparecencias públicas ante los medios de comunicación, especialmente los políticos, que no beneficia a sus responsables de imagen. Una costumbre bien sencilla pero que, a la larga, puede traer malas consecuencias a quienes la practican. No es otra cosa que convocar a los medios para leer ante ellos una declaración, a veces pretendidamente institucional, y luego, si te he visto no me acuerdo, porque no hay turno de preguntas.
En 1968 Spiro Agnew era un auténtico desconocido, salvo para los muy estadounidenses ciudadanos de Maryland que le habían votado como gobernador dos años antes y para Richard Nixon que lo eligió como candidato a vicepresidente de cara a los comicios de 1969. Nixon ganó aquellas elecciones, pero me atrevo a dudar de que fuera gracias a la aportación de Agnew: Más bien a pesar de él y de la demoledora campaña que le dedicaron sus rivales y en la que sobre todo destacó un anuncio, tan sencillo como efectivo.
Los expertos en comunicación temen sólo a una cosa más que a la mala imagen de su candidato: y es al desconocimiento de su candidato.